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La pensión y el IRPF: cuánto te queda limpio

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La pensión de jubilación es rendimiento del trabajo, igual que un sueldo, y tributa como tal. Lo que cambia —y para bien— es lo que NO se le descuenta.

La diferencia con una nómina

De un sueldo se descuentan el IRPF y la cotización a la Seguridad Social, que ronda el 6,35 %. De una pensión solo se descuenta el IRPF: el pensionista ya no cotiza. Por eso el neto se acerca bastante más al bruto.

Cuánto retienen

La Seguridad Social calcula la retención como cualquier pagador: según el importe anual de la pensión y tu situación personal y familiar. Cuanto mayor es la pensión, mayor es el porcentaje, y las pensiones bajas no llegan al umbral de retención.

Si tu retención te parece corta o larga puedes pedir que la modifiquen presentando el modelo 145 con tus datos actualizados. Es el mismo trámite que en una empresa, y conviene hacerlo cuando cambia algo: un hijo que deja de dar derecho a deducción, una discapacidad reconocida, un cambio de estado civil.

El problema de los dos pagadores

Es la trampa clásica del año en que uno se jubila. Ese año se cobra parte del sueldo de la empresa y parte de la pensión: dos pagadores. Cada uno retiene como si fuera el único, así que las dos retenciones juntas se quedan cortas frente al tipo que corresponde al total.

La declaración de ese año suele salir a pagar

Y por sorpresa. Además, con dos pagadores el límite para estar obligado a declarar baja mucho —de 22.000 € a 15.876 €— si el segundo pagador ha aportado más de 1.500 € en el año. Conviene contar con ello y no gastarse la primera paga.

Lo mismo pasa si cobras dos pensiones —por ejemplo, jubilación y viudedad— o una pensión española y otra extranjera: son dos pagadores a efectos del IRPF.

Lo que no tributa

  • Las pensiones de incapacidad permanente absoluta y de gran invalidez están exentas de IRPF. La de incapacidad permanente total, no.
  • Las prestaciones por actos de terrorismo y algunas indemnizaciones tienen su propio régimen.
  • La pensión de jubilación ordinaria NO tiene ninguna exención por el hecho de ser pensión: tributa entera.

Sí hay una ventaja general por edad: a partir de los 65 años el mínimo personal del IRPF sube, y vuelve a subir a partir de los 75. No es una exención, pero reduce la base sobre la que se calcula el impuesto.

Y dónde vives importa

La mitad del IRPF es autonómico, así que la misma pensión deja distinto neto según la comunidad. Las diferencias no son enormes en pensiones medias, pero existen y crecen con el importe.

Calcula tu pensión neta

Escribe tu retención estimada en las opciones avanzadas: la cifra grande pasa a ser lo que te va a entrar en la cuenta.

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